Falsa alarma. Cuando el mundo entero todavía estaba asimilando cómo iba a ser una NFL sin Tom Brady, el quarterback ha aplazado esa misión a los seguidores. Algunos respiran con alivio, otros ya no saben qué hacer para perderle de vista. Porque, si después de 22 temporadas en la NFL, esta pasada madrugada ha sido él mismo quien se ha retractado. El mejor jugador de la historia, el único con siete Super Bowl ganadas, ha informado que no, que finalmente no se retira y que volverá a jugar la próxima temporada con los Tampa Bay Buccaneers. Cuando juegue el primer partido de la campaña, tendrá ya 45 años. Pero por Tom Brady no pasa el tiempo.