Confiesa Fernando Alonso que ha «clavado cuatro o cinco vueltas a Mónaco» en toda su carrera deportiva, y «no son las de pole». Habla de ejecutar a la perfección cada frenada y rozar con precisión para salvar los límites sin dañar el monoplaza para rascar todas las décimas disponibles. Este sábado se sintió cómodo con el Alpine, por eso rondó el top-5 en clasificación, aunque al final debió conformarse con un séptimo en la parrilla de este domingo que no sabe amargo, para nada, porque se han escapado muchos puntos en las primeras carreras. Y porque un toque en el último intento contra las barreras de la curva 5 pudo tener peores consecuencias.