Ancelotti sorprendía. Sin Mendy y sin Marcelo, su respuesta fue Dani Carvajal. El de Leganés aparecía en un once sin lateral izquierdo. Se puso el 3 oficioso a la espalda y lejos de arrugarse, aprobó el examen con nota rimbombante. Tras pasar por un valle en la eliminatoria ante el PSG en la que tocó fondo, con Mbappé como dolor de muelas, ante el Chelsea enterró fantasmas (jugando incluso los instantes finales como central improvisado) y contra el Sevilla selló su recuperación cuando peor venían dadas y entra en pico de forma. La primera parte fue un retrato general, del que Carvajal escapó pues no sufrió en defensa y, con dos asistencias, ejerció de trampolín para la fulgurante remontada del líder.