"Hablaré con el equipo porque esto no puede volver a pasar…"
La cara de Leclerc cuando se cruzó con Sainz en el corralito de las televisiones expresaba a la vez decepción, incredulidad y resignación. «Siento que había hecho todo lo que había que hacer, fui muy fuerte, hice todo bien en clasificación y carrera, sin errores, y pierdo la victoria así… Tenía una ventaja de seis o siete segundos y aún me cuesta creer cómo hemos perdido esta carrera», comentó Charles en caliente. Solo se puede achacar un 'fallo' al piloto monegasco en un gran premio intachable por su parte: hizo caso de las indicaciones del muro de Ferrari en todo momento, mientras Sainz supo descartar la primera llamada a boxes. Los grandes pilotos tienen que tomar decisiones de peso cuando las condiciones se complican y Leclerc se dejó guiar.


