El espíritu de Oporto
El gol de dejó cierta sensación de amargura y decepción. El equipo rojiblanco había anulado a los ingleses durante todo el partido, especialmente en la primera mitad, y se acabó estrellando dos veces con el larguero para quedarse sin una victoria que era de justicia. Solo había que ver la felicidad de los miembros del conjunto mancuniano cuando desfilaban finalizado el duelo para conocer que era un resultado de su máximo agrado.


