Quedaban pocas dudas, pero ante el Real Madrid se encargó de disiparlas todas de un plumazo: Mbappé se colocó con su gol en el Parque de los Príncipes en el primer puesto del podio del fútbol mundial. Una posición que los premios individuales le vienen negando, año tras año: no ha pasado de la cuarta posición ni en el Balón de Oro, ni en el The Best (ambos puestos, en 2018). Pero también un apelativo que sus actuaciones en la mejor competición de Europa le conceden; no es nada nuevo, este miércoles pasado justo se cumplía un año de su exhibición en el Camp Nou frente al Barcelona, en la que hizo tres de los cuatro goles del PSG.