El plan de MotoGP
La única certeza que ha dejado la pandemia después de dos años, es que no hay certeza alguna. Variantes, enlaces entre olas y restricciones que no solo afectan a la vida cotidiana, sino que también se trasladan hasta el ámbito deportivo. El virus no ha querido hacer distinciones y ha impuesto la supervivencia en todas las competiciones que van adaptando sus planes a un ritmo impredecible con el que han tenido que aprender a bailar. En el mundo del motor, de momento, se han salvado dos temporadas que parecían imposibles (especialmente durante la 2020), pero por tercer año consecutivo se enfrentan a una situación familiar, para la que MotoGP ha marcado sus propias directrices a pesar de que tendrá que tener en cuenta las condiciones que se encuentre en los escenarios que tienen reservados para este curso.


