Un brindis por los guiones inesperados. Por los héroes con los que nadie cuenta, por las apariciones inesperadas de lo excepcional. Este Orlando Magic-Detroit Pistons era el partido anónimo de la regular season 2021-22. O no, precisamente por las mismas razones por las que debería serlo: solo en una jornada de jueves en la que la NBA no metió chicha para competir, hay batallas que no se pueden ganar, con el primer día verdaderamente grande del March Madness universitario. Con un programa de un solo encuentro, y uno entre dos de los peores equipos de la temporada, faltaban algunas bajas sonadas para rematar el asunto. Las hubo: nos quedamos sin cara a cara entre dos de los mayores talentos del último draft: Cada Cunningham, un número 1 que está jugando una magnífica temporada, y Jalen Suggs, un 5 que está teniendo muchos más problemas y que todavía no ha demostrado que puede ser lo que se supone que tiene que ser: el nuevo jugador franquicia de Orlando Magic.