Después de ocho años sin rival en la Fórmula 1, Mercedes atraviesa una de sus mayores crisis en el Mundial. La marca de la estrella parece haber subestimado este cambio de era y, tras una pretemporada sin grandes sorpresas, se ha visto superado por un Red Bull y un Ferrari totalmente revolucionarios. Con la primera de las escuderías ya se contaba y, además, los italianos venían avisando desde hace tiempo de que su potencial llegaría en 2022, después de un trabajo trabajando en el desarrollo de su monoplaza. Y, con todo, el W13 se ha quedado atrás en el año más importante para Lewis Hamilton, cuando llegaba con ganas de recuperar su título de campeón del mundo. Y, por supuesto, superar a Michael Schumacher en número de coronas.