Guido Rodríguez ejecutó cierto rol de capitán ante el Zenit. Lideró al Betis en gran parte del choque desde la medular y fue decisivo en los primeros dos tantos del equipo. Firmó un remate de cabeza notable en el primer gol y convirtió una recuperación en un pase a Willian José en el segundo. Tras ello llegaría la locura de una ida y vuelta que también quiso controlar. «No supimos controlar bien ese momento, pero creo que en el partido estuvimos a la altura», incidió el jugador, consciente de la importancia de un triunfo de cara a la vuelta en el Benito Villamarín con miras a la caza de un sitio en los octavos de final de la Europa League.