Morata, pitos y gloria en Sevilla
Como los toreros en la Real Maestranza, Álvaro Morata tuvo de todo con la afición de Sevilla en la pasada Eurocopa. Pitos que derivaron en una situación incluso familiarmente desagradable antes de uno de los partidos de la primera fase. Pero también aplausos de los que reconocieron su esfuerzo e iban bien encaminados. Morata jugó una Eurocopa espectacular, con dos goles para el recuerdo contra Croacia, en volea de zurda memorable; e en la semifinal en un movimiento de crack que culminó con la pierna izquierda. Y, de vuelta a Sevilla el pasado mes de noviembre, sin necesidad de repescas.


