El Liverpool se lleva el trofeo de la locura
El mejor fútbol del mundo se vio en Wembley. Una final de Carabao Cup que acabó llevándose el Liverpool en la tanta de penaltis después de que su portero suplente, Kelleher, anotara el undécimo gol de la tanda. Fue el colofón a 120 minutos en los que no hubo tregua. Goles anulados, paradas milagrosas y decenas de ocasiones convirtieron el Chelsea-Liverpool en el partido más bonito de la temporada, y eso a pesar de que fue un 0-0.


