Lavado de cara. El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí quiere mostrar que en su país las cosas no están tan mal como se pintan desde fuera, y mejorar su reputación internacional. Que crezcan las inversiones, las relaciones comerciales y el turismo pese a su pobre bagaje de derechos humanos. Para lograrlo, se hicieron con el Newcastle United hace apenas unos meses. Y al club también quieren maquillarlo, pasar de mostrar un juego rácano a apostar por un mejor trato de la pelota. Atraer miradas y halagos. Pero sin director deportivo ni directivos con experiencia, el primer mercado de fichajes del nuevo Newcastle ha sido un tanto caótico.