Espanyol, Granada, Diego Martínez
“Me he vaciado física y mentalmente. Necesito estar con mi familia, desconectar y estudiar o valorar si surge una opción de trabajo para el futuro”. Un año, el próximo viernes 27, se van a cumplir de las palabras con las que Diego Martínez argumentaba su despedida del Granada, el club donde hizo historia y al que dejó en una cómoda novena posición. A punto están los nazaríes de jugarse a una carta su futuro en Primera, y será este domingo ante el Espanyol, la entidad en que el entrenador puede retomar su meteórica carrera en los banquillos.


