El futuro de Antonio Rüdiger cada vez parece más claro. Lo que parece decidido es que no seguirá en el Chelsea, con el que acaba contrato el 30 de junio y con el que se niega a renovar; ahora mismo, además, no puede hacerlo debido a las sanciones que el Reino Unido ha impuesto al club londinense por ser propiedad del oligarca ruso Roman Abramovich, consecuencia derivada de la invasión rusa en Ucrania. Pero si la propiedad cambia, ya podría el Chelsea renovarle. No parece que vaya a ser el caso, pero por decisión del futbolista. Eso se extrae de las declaraciones de Thomas Tuchel.