El once del Madrid tenía diez sólidas columnas y una débil: la banda derecha. A las incuestionables titularidades de los Courtois, Alaba, Casemiro o Modric; se sumaba un latente debate sobre quién debía ser el tercer mosquetero junto a Vinicius y Benzema. El propio Ancelotti se unió a esa ola asumiendo en rueda de prensa que él, en esa posición, lo que haría sería elegir a un jugador «en función de las características de cada partido». Pero eso se ha acabado a golpe de meritocracia. Asensio rugió y firmó que ese puesto pasaba a ser suyo. Desde entonces siempre ha salido de inicio. Desde entonces, es titularísimo.