Su supo antes de que empezara la jornada: Eric Adams, alcalde de Nueva York, conseguía sacar adelante su mayor deseo y Kyrie Irving hacía efectivo el suyo. y podrá jugar en Brooklyn como local. Algo que condicionará lo que queda de temporada y que ha provocado que veamos a los Nets como lo que en realidad son, un equipo plagado de talento, sin ningún plan defensivo pero analizable desde un prisma neta y completamente distinto al del resto de la temporada. Una entidad que solo con dos jugadores históricamente buenos y algo de la intendencia, puede ganar el anillo. Y eso, sin tener en cuenta la participación en la ecuación de un Ben Simmons que ultima los últimos detalles de su recuperación y, si cuadra bien, puede ser un filón para el equipo de Steve Nash.