Borja Garcés ha puesto a cero su cuentakilómetros en Butarque. Es como si el mercado invernal hubiera reiniciado por completo la situación del melillense en el, que de ahora en adelante, tendrá que volver a ganarse los galones de los que gozó a finales de 2021 en una titularidad entonces incontestable y ahora zarandeada por las circunstancias de su equipo. La vuelta de Jon Bautista, el fichaje de Yacine Qasmi, sus intentos de salir en enero y un rendimiento goleador todavía alejado de lo que se esperaba han hecho que el ariete vuelva al punto de partida, eso sí, con la ventaja de que su entrenador, Mehdi Nafti, aprecia los esfuerzos que hace juegue 90 minutos o solo el descuento de un partido.