El milagro de St. Gilloise
Imagina por un momento una temporada en la que el Rayo Vallecano acabe de subir a Primera división y termine la liga primero. Eso es lo que ha pasado en Bélgica este año, con el Royale Union St. Gilloise, un club de un barrio a las afueras de Bruselas, habiendo terminado la liga regular en el primer puesto. Ese matiz, regular, es el que todavía no ha hecho campeón a este humilde club. Ahora debe afrontar una fase final de la liga a seis jornadas junto al segundo (Brujas), el tercero (Amberes) y cuarto (Anderlecht). Un reto para el que el Royale Union se ve preparado. «El equipo lleva varios años trabajando juntos, el bloque no ha cambiado durante años y esa es la base del éxito», explica Álex Millán al Diario AS.


