La temporada está en su recta final, pero Carles Pérez (Granollers, 1998) ha llegado a tiempo para abrir una puerta oculta que le marca un nuevo camino inesperado para él en la Roma. El extremo español fue objeto de los elogios de su técnico Mourinho, poco proclive en esa suerte, tras la remontada del conjunto gialloroso ante la Salernitana (1-2) el pasado fin de semana, en la que Carles logró el tanto del empate con un golazo desde fuera del área. Cuestionado por la falta de minutos del excanterano del Barça, el portugués justificó su ausencia por un problema táctico y alabó las condiciones de su jugador: “Me alegro especialmente por Carles, que es un gran chico que trabaja como nadie. A veces no le encuentras un hueco por el sistema táctico”.