Habían pasado 16 años y la espina del penalti fallado por Riquelme seguía clavada en el corazón del Villarreal. Gerard lo volvía a tener en los 11 metros, dos minutos después de pisar el césped después de mucho tiempo lesionado. Y lo hizo. ¡Gooool!. Lo gritó toda Vila-real. Y por si la emotividad del momento era poca, la sentencia llegó de alguien especial. El 'Xic del Poble' lloró aquel penalti con nueve años, como todo el pueblo. Pau marcó con el corazón y desató la euforia amarilla. 'Submarinazo' en Turín y a cuartos. Danjuma completó la goleada otra vez desde el punto de penalti, ese que ya le dio la Europa League a los de Emery hace unos meses.