Habrá equipos que den con la tecla del nuevo reglamento y encuentren décimas en lugares que otros no imaginaron. Habrá equipos, también, que se den de bruces con la realidad, y sólo será posible averiguarlo cuando los F1 de 2022 lleguen al asfalto en el GP de Bahréin (20 de marzo) o, en menor medida, cuando se presenten en los test de pretemporada de Barcelona (23 de febrero) o Sakhir (10 de marzo). Así lo espera James Allison, director técnico de Mercedes, divertido y resignado en un vídeo que comparte la escudería de Brackley: «Yo imagino, teniendo en cuenta que los coches son tan nuevos y tan diferentes, que uno o dos coches de la parrilla se habrán equivocado del todo y tendrán un año terriblemente doloroso».