Con más de 12 millones de copias vendidas en apenas unos días, Elden Ring es la mejor prueba de que la fórmula Souls patentada por From Software ha dejado muy atrás su nicho inicial. Y lo ha hecho sin renunciar ni a su alto nivel de exigencia, ni a su narrativa dispersa, que fuerza al jugador a prestar atención en vez de poner el piloto automático e ir de marcador en marcador, de secuencia en secuencia, en un formato agradable y digerible. Ni siquiera la colaboración con George R. R. Martin, autor de la célebre saga literaria Canción de hielo y fuego, ha cambiado eso. Aunque algo, en realidad, sí que ha cambiado. Porque ser el primer Souls de mundo abierto no solo ha transformado la exploración, también ha tenido un impacto acorde en la narrativa.