El Olympique de Marsella volvió a protagonizar una gran noche en la Ligue 1. Hacía mucho tiempo que el Velódrome no vibraba tanto con su equipo y no es para menos. Los de Sampaoli vencieron por 2-1 al Niza, rival directo por los puestos de acceso a la Champions League, en un partido memorable, sobre todo por la segunda mitad que protagonizaron ambos equipos, y recuperó la segunda plaza de la Ligue 1 que había perdido hace dos semanas. El conjunto marsellés vivió una explosión de éxtasis y sentimiento en la grada tras realizar un partido extraordinario en líneas generales. Milik, de penalti, y Bakambu pusieron tierra de por medio para los locales y Lemina en el descuento maquilló el resultado.