Matemáticas y Broadway: Daryl Morey, el ingeniero loco que ha revolucionado la NBA
Es una ironía que seguramente define el caos ultimo que reina en el mundo del deporte, la razón por la que grandes hombres de otros ámbitos del mundo de los negocios, de éxito incuestionable, se han estrellado cuando han querido triunfar ahí, al pie de las pistas y los campos, donde los focos son deslumbrantes. Es casi un sarcasmo, pero el gran imperio de las matemáticas cayó por una anomalía numérica. En el séptimo de la final del Oeste de 2018, Houston Rockets, el equipo que había revolucionado el valor del punto por posesión y había implementado un rígido sistema de percusión exterior, falló en su pista 27 triples seguidos durante una segunda parte en la que se le escapó el billete para las Finales 2018, donde esperaban unos Cavaliers de muy poca monta. Por eso, ese tremendo séptimo partido se consideró casi una Super Bowl, un cara a cara por un anillo que después sería un trámite. Ganaron los Warriors, que ventilaron (4-0) a los peores Cavs de la segunda era de un LeBron que ya había las maletas para irse a Hollywood.


