La historia se repitió. Cuatro entrenadores tuvieron que pasar por el banquillo de Highbury hasta dar con alguien capaz de lograr éxitos similares a los que el Arsenal logró bajo la batuta de George Graham. Ese alguien fue Arsène Wenger. El francés ofreció una nueva identidad al equipo, un juego más vistoso y trepidante. Pero sobre todo efectivo. Los gunners se acostumbraron a ganar. De echo es el único equipo en haber conquistado la Premier League sin perder ni un solo partido partido, de ahí que al equipo formado por Thierry Henry, Patrick Vieira o José Antonio Reyes se les conozca como los Invencibles.