Marc Márquez pone tierra de por medio a los problemas de Honda. El de Cervera ya está enchufado y con el objetivo de pelear por un noveno Mundial que ansía desde 2020. Pero, primero, hay que poner solución a ese tren delantero que hace de la nueva Honda, una moto muy crítica. Quizás no tanto como la del año pasado, pero la caída que sufrió en Indonesia, la cual no logró comprender, dejan a la vista unas carencias muy importantes que pueden ser perjudiciales para esa lucha por la corona. Y la marca del ala dorada no aspira a menos. No después de un cambio radical en su prototipo, ni después de dos años de dique seco para la escudería más laureada de MotoGP.