Nuevo episodio del 'caso Zouma'. El central maltrató a uno de sus gatos y, en cuanto los vídeos vieron la luz, comenzó el huracán. Primero fue el propio club, que se pronunció afirmando que le impondría «la mayor sanción posible»., su marca, que rompió el contrato que les unía. La multa del West Ham, 300.000 euros, fue donada a la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA), es decir, la ONG contra el maltrato animal más antigua y el organismo que puso en conocimiento de lo ocurrido a la policía de Essex. El montante no es aleatorio, sino dos semanas del sueldo del futbolista y ahí es donde radica la nueva polémica.