Crónica de dos ciudades moldeadas por la misma pasión | Donde juega la emoción | EL PAÍS
La patria chica se hace de vínculos emocionales difícilmente explicables mediante la razón; esta es la historia de dos ciudades de menos de 100.000 habitantes que comparten algo que las hermana, dos patrias chicas que hoy serían incapaces de entenderse a sí mismas sin el baloncesto: Lugo y Manresa.


