Los Juegos de Pekín han sufrido un contratiempo importante respecto al calendario debido a… la nieve. En una edición invernal en la que el 100% del blanco elemento ha sido creado de forma artificial, el dios del frío Bóreas parece haber querido demostrar su mal caracter y reivindicarse. Una tremenda nevada caída sobre las sedes olímpicas, en especial en el parque de nieve Genting en Zhangjiakou, ha supuesto un verdadero quebradero de cabeza para la organización debido a la nula visibilidad que provocaron, por ejemplo, el accidente entrenando de la italiana Elisa Maria Nakab o el retraso de la segunda manga del eslalon gigante masculino y el slopestyle de freeski femenino.