China está pendiente de Eileen Ailing Gu. «Poder inspirar a millones de jóvenes allá donde nació mi madre es una ocasión única de contribuir a promover el deporte que amo», explica la portentosa deportista de esquí acrobático nacida en San Francisco hace 18 años y que en 2019 tomó la decisión de representar al país de nacimiento de su progenitora que no permite la doble nacionalidad por lo que debía renunciar a ser norteamericana. En los Juegos de Pekín, los chinos le han señalado como el icono y emblema de su orgullo nacional y Gu no está decepcionando.