Estos Grizzlies son un vendaval
No hubo partido. La diferencia fue abismal. Y eso que los Grizzlies estaban sin Ja Morant ni Jaren Jackson Jr. Dos pilares esenciales, el jugador franquicia y el ancla en defensa. Pero los Warriors llegaban a Tennessee todavía sin Stephen Curry y sin Klay Thompson ni Draymond Green. Ni Otto Porter. Y pasó lo que parecía más probable: paliza local, un 123-95 que ya no tenía historia en el descanso (63-37), después de un segundo cuarto (43-21) en el que los Grizzlies abrieron la caja de los truenos tras un muy mal inicio en ataque de los dos equipos.


