LEGANÉS | Cissé luce felicidad con Guinea
Seydouba Cissé tiene 21 años y una ilusión que desborda su lenguaje corporal. Ahora luce radiante. Desatado. Es normal. El mediocampista guineano del ha cambiado su existencia radicalmente en el último giro de la Tierra alrededor del sol. Seguramente ni él mismo se habría creído hace 12 meses que, 365 días después, dejaría el filial con el que ascendió de Tercera a Segunda RFEF para integrarse como pieza intocable del primer equipo, con contrato estable entre los mayores y, además, debutando con su selección nacional para medirse a la Egipto de Salah por una plaza en la Copa Africana de Naciones. Alucinante.


