El indefendible caso de Carlos Santiso | Deportes | EL PAÍS
El deporte es una de las mayores escuelas de valores que he conocido, una experiencia realmente valiosa para nuestra vida. Te pone los pies en el suelo y te conduce a un camino honrado. Cuanto mayor es tu humildad en competición, cuanto más respeto muestras por tus rivales, reconociendo sus cualidades y aceptando su competencia, más cerca tienes la oportunidad de obtener un buen resultado. O, al menos, de gestionar mejor todo lo que sucede y no depende de ti.


