"Lo que pasó no estaba ni en mis manos ni en las de Sainz"
Es una «localización muy tranquila» según su dueño, pero cualquiera lo diría viendo lo que montó allí Toyota. Al Attiyah hizo de anfitrión en casa, en su Nasser Camp de Castellfollit del Boix (en Barcelona) que la marca japonesa utilizó para organizar unas jornadas con la Prensa española en la que el qatarí e Isidre Esteve, al que intentará ayudar a lograr un T1+, daban la oportunidad única de ser copilotos por un día en sus Hilux del Dakar. Tras montar con ellos, y disfrutar, AS habló con el reciente campeón en el desierto junto a otros medios.


