Aprobado el aplauso del Bernabéu a Mbappé
Kylian Mbappé llega al Santiago Bernabéu, ese estadio que sueña con verle vestido con el blanco madridista y no el parisino. En la ida fue una verdadera pesadilla, haciendo honor a su estatus y al nivel de anhelo que hay en el Madrid por él. Constante, fue un martillo percutor que martirizó a Carvajal. Hasta que en una incursión el lateral le derribó. El penalti lo falló Messi, o lo paró Courtois con soberana estirada, pero ello no impidió que siguiera insistiendo. Cuando el 0-0 parecía inamovible, casi sobre la bocina arbitral deslavazó la defensa madridista una última vez. La definitiva. La que supuso el 1-0 final que celebró con una grada que coreó su nombre.


