Sufrió el Bayern de lo lindo para hacerse con los tres puntos ante un Augsburgo que siempre sabe plantearle partidos de lo más complicado al campeón. Tuvo que ser Lewandowski, desde los once metros y en la recta final del choque, el que diera un triunfo por la mínima al Bayern que sirvió para resarcirse mínimamente del meneo futbolístico que venía de sufrir en Champions en Villarreal (1-0). De esta manera, los muniqueses volvieron a ampliar a 9 la diferencia de puntos con respecto al Borussia Dortmund en la segunda plaza de la clasificación pero, a falta de tan solo tres días para recibir a los de Emery en la vuelta de los cuartos de Champions, sigue estando muy lejos de su mejor versión.