El Athletic llegará a la última jornada con pisadas europeas. Los deberes, esta vez sí, los ha hecho perfectamente. El desastre de Granada ha quedado sepultado con una jornada redonda, la que habría firmado Marcelino con sangre a las 19:29, antes de sacar de medio campo. La que la Real, ese vecino con el que la relación es irreconciliable, echó un cable y ganó al Villarreal, al que se intenta dar caza en Bilbao. Eso sí, los txuri-urdin tenían la sexta e incluso la quinta plazas en juego. El Submarino se ha quedado a un punto y con el coeficiente perdido. Su cuenta es que deben repetir lo que haga el Athletic y la de este que necesita firmar algo mejor que los amarillos. Así que si los leones ganan en el Sánchez Pizjuán, obligarán a los pupilos de Emery a hacer lo propio en el Camp Nou, casi nada. Un puzle que no es del todo alentador en la ciudad del Guggenheim, tal y como pintaban las cosas antes de la penúltima entrega. Han dilapidado tantas ocasiones los jugadores que mejor no apostar el sueldo de un mes por ellos. Otra vez todo o nada en el Pizjuán, como en 2019. Los invitados a esta pelea son Sevilla y Barça, que no están para tirar cohetes.