Luis Suárez recoge el balón del fondo de la red de Ter Stegen y junta las manos, pidiendo perdón. El Atlético recorta al Barcelona, 4-2, con tiempo por delante para poder remontar. O intentarlo.. Pero ese gol de Suárez sigue siendo importante. Iguala el goal-average entre los dos. Ese que tenía el Atleti cuando llegó al Camp Nou, y le había arrebatado el Barcelona en un puñado de minutos, 4-1. No es baladí. En su lucha esta temporada, la de ser uno de los cuatro equipos que se clasifiquen para la próxima Champions, el Atleti debe pensar ya en dos cosas partido a partido. Por los puntos y y también por el goal-average. En caso de un hipotético empate entre ambos (el Barcelona, de hecho, superó a los rojiblancos el domingo y les arrebató la cuarta plaza, la última que da acceso a ese premio) el goal-average particular está empatado. Los del Cholo ahora mismo pierden el general con los culés. Pero ese se remonta. El otro no. El otro una vez lo has perdido ya es imposible.