Mohoric gana San Remo con un descenso suicida en el Poggio
Tan agitada como la primavera es la Por muy planificada que tengas la estrategia a seguir, la mística que envuelve a La Classicissima la hace una de las carreras más complicadas de ganar del calendario. No entiende de nombres, ni de palmarés. Así se demostró, una vez más, en una 113ª edición que tuvo todos los ingredientes esperados y en la que, a pesar del se impuso un Matej Mohoric brillante. El esloveno resistió la dura batalla que se libró en el Poggio entre los gallos para hacer gala de su habilidad en el descenso, donde abrió el hueco necesario que le permitió conquistar el primer Monumento de su palmarés en Vía Roma.


