El Atleti calca su año en Anoeta
Hacía un año, un año justo, que el Atleti había sido campeón en Valladolid. LaLiga sin público. La del puntín de Correa, LaLiga de Suárez. Y de la pareja Trippier y Llorente y el penalti de Oblak a Joselu. Aquella que Griezmann vio por la televisión, añorando terriblemente al Atleti y al Cholo. 365 días después, el francés era uno de los rojiblancos que le bajaban en San Sebastián, ante la Real, el telón a una Liga en la que se ha cumplido el objetivo, la Champions, y terceros, pero a poco sabe. A muy poco. Todos esperaban más. Hasta ellos mismos.


