El liderato pasa por Praga
«Hay espacio para todos, sobre todo si hay alegrías», reconocía ayer Luis Enrique en la habitual rueda de prensa previa a los partidos de la Selección. El técnico respondía así a la pregunta de si entendería que el República Checa-España de la Nations League pasara a un segundo plano en caso de que Nadal ganase Roland Garros (). Le faltó decir que con Nadal todo queda en segundo plano, pero la suya fue una respuesta elegante aderezada con un «qué problemón» en caso de doble alegría. Eso es lo que queremos, una victoria con la que el gigante Rafa dé aún más sombra a la Torre Eiffel y otra con la que la Selección olvide y gane velocidad de crucero rumbo al Mundial.


