Las grandes sorpresas del deporte
El 22 de febrero de 1980, en los Juegos disputados en Lake Placid, se produjo un suceso que pasó a la historia de los JJ OO. Un equipo de aficionados y jugadores universitarios estadounidenses venció al poder de la URSS (que había ganado todos los oros olímpicos salvo uno) por 4-3 en semifinales. Nadie les dio una oportunidad. Ni siquiera se emitió en directo. En ese momento, EE UU tenía rehenes en Irán y se acercaba un boicot a los Juegos de Moscú 1980. Dos días después, los jóvenes estadounidenses vencieron 4-2 a Finlandia en la final.


