Iker Jiménez pierde a un importante colaborador por estar “harto de las amenazas” - Tikitakas
En ocasiones, el escrutinio al que están sometidas determinadas personalidades públicas es agotador. Hasta el punto de que las opiniones se convierten en duras críticas y pueden llegar a traspasar un límite para alcanzar la categoría de amenazas. Lo que obliga a replantearse a quien las recibe si merece la pena someterse a semejante presión.


