Un Atlético después de Reinildo
"". Eran las palabras de Simeone allá por septiembre. La temporada ya había comenzado torcida pese a presentarse desde distintos focos como la mejor plantilla de la historia colchonera y los problemas defensivos del Atlético se recrudecían. Un equipo que llevaba una década siendo una roca atrás y que veía impotente como prácticamente cada llegada del rival acaba en gol.


