El futuro de Paulo Dybala sigue en el aire. Además del Inter, el otro gran interesado en la Joya es el Tottenham. Pues bien, en las últimas horas se ha sabido que los Spurs no están dispuestos a aceptar las exigencias económicas del argentino. Su petición de salario sería de 320.000 euros semanales, unas cifras a las que el Tottenham no está dispuesto a llegar. Además de este costo en sueldo, habría que añadir una importante prima de fichaje tras llegar gratis de la Juventus, con la que termina contrato este mismo verano.