El estadounidense de 51 años asegura que sus comentarios sobre la Superliga de golf, respaldada por el estado de Arabia Saudí, se han revelado sin consentimiento, eran «extraoficiales» y se han sacado de contexto. "Utilicé palabras de las que me arrepiento sinceramente y que no reflejan mis verdaderos sentimientos o intenciones. Fue imprudente, ofendí a la gente y lamento profundamente mi elección de palabras. Haré todo lo posible para reflexionar y aprender de esto. Aunque ahora no lo parezca dados mis recientes comentarios, mis acciones a lo largo de este proceso siempre han sido con el mejor interés para el golf, mis compañeros, patrocinadores y aficionados", afirma en un post en redes sociales.