El Villarreal respira tras afrontar un mes de enero de los más complicados que se recuerdan. El Submarino ha estado muy mermado y tocado por las ausencias y por las bajas. Esta sangría fue decisiva para frenar el buen momento que vivía el Submarino, que pasó de golear en Liga y Copa, a caer en el torneo del KO ante el Sporting y a ganar uno de sus tres partidos de Liga. Durante este periodo, el Villarreal ha tenido que soportar por partido. Las ausencias se han cebado, sobre todo, en el ataque. Emery ha tenido que hacer encaje de bolillos en esa demarcación.