Los Warriors, poco a poco, vuelven a ver la luz. Tras una racha de 5 derrotas consecutivas, habían sido muchas las voces que habían hablado de crisis en este equipo. La ausencia de Draymond Green dejaba tocada a una plantilla muy dependiente del histriónico jugador interior para desarrollar su plan defensivo. Tampoco Klay Thompson, en buena forma en sus primeros encuentros tras sus largas lesiones, terminaba de progresar. Y Curry mezclaba actuaciones formidables y otras no tan buenas para que el conjunto de Steve Kerr se viera inmerso en el pozo más hondo y el peor momento del curso. Una racha que frenaron con una gran victoria ante los Clippers y otra ahora, ante los Nuggets, que ha supuesto la resurrección de un Curry irregular y que necesita varias actuaciones como la de esta noche para afrontar los playoffs con garantías.