Amante de la estabilidad, de escasas rotaciones salvo en evidentes casos de sanciones o lesionados, y menos aún de revoluciones, los malos resultados de este 2022 están acabando con las alternativas de un Vicente Moreno que ya trata de encajar como un puzle la mejor alineación posible. Parecía haberla encontrado definitivamente en este último tramo, frente a Barcelona (2-2) y Sevilla (1-1), pero el le obliga a reinventarla de nuevo, o al menos eso convendría, el sábado contra el Getafe. El gran hándicap del técnico del Espanyol es que cada vez se encuentra más maniatado a la hora de escoger.